Viviendo en Nueva York, con la vida competitiva de cada día, y ya habiendo probado terapia con una profesional americana, decidí buscar a una profesional online que hablase el castellano, y más que la lengua, una profesional que entienda sobre aquella «complejidad de vivir en el mundo» no solo de forma inteligente, pero sabia, con compasión, llena de gentileza y con mucha delicadeza. Con mis padres viviendo en un país, mientras mis hermanos en otro y yo en otro, encontré en Blanca, una profesional «para sacarse el sombrero», a «world class professional», quien ha demostrado tener los valores que yo buscaba en una terapeuta. Alguien que me he hecho sentir que cada vez que tengo una sesión virtual, entro a un espacio seguro para poder sanar. Con ella he podido navegar duelos, estados emocionales que no entendía, entenderme, conocer mis necesidades, y valorar la vida desde un punto de vista saludable desde el amor, la ternura y la fragilidad de nuestra naturaleza como humanos que somos.
