Puede que últimamente estéis teniendo más problemas de pareja de lo habitual. Habláis, pero no sentís que os estéis entendiendo de verdad.
Una conversación que empieza tranquila termina en discusión sin saber muy bien cómo habéis llegado ahí. Puede que sientas que estás haciendo un esfuerzo continuo por sostener la relación, mientras la otra persona parece desconectarse o implicarse menos o que ya ni habléis de temas por temor a una discusión.
Y en medio de todo esto, aparece algo muy frecuente en una crisis de pareja: seguís queriéndoos, pero no estáis bien.
Muchas parejas que acuden a terapia de pareja llegan con esta sensación: no saben exactamente qué está fallando, pero sí sienten que algo no funciona.
